SUERTE – De Paola Sualvez (Colombia)

SUERTE:

 

El sol incandescente me agobia, me asfixia, me tortura. El aire que respiro quema mis pulmones. Y la sangre se gelifica, obstruyendo mis arterias y mis venas.

Mi pelo parece una maraña de flecos deshilachados a punto de cobrar vida y convertirse en un animal salvaje, capaz de matar con solo mirarlo. Ya no puedo avanzar un paso más, estoy al borde de la momificación.

Casi a punto de desvanecerme sobre el concreto… Una gota de lluvia cae sonora, engreída, dueña del mundo y casi que al unísono millones a cántaros. Si ya parecía un espantajo, ¿qué más da un espantajo destilando azules y borgoñas?

Llegar a la entrevista es imposible. Resaltador en mano, la  tarea mientras escampa, al abrigo de la caridad de una tienda de cachivaches, será encontrar otra oportunidad para acabar con mi desprestigio y poder deslizar de nuevo mi tarjeta de crédito.

Paola Sualvez (Colombia)

4 thoughts on “SUERTE – De Paola Sualvez (Colombia)

  1. Con la excusa de la ruptura del consciente, y en donde el subconsciente hace de las suyas, la escritora Paola Sualvez nos da muestras de su poderosa forma de narrar un hecho que podría pasar desapercibido para cualquiera vecino y hasta para la historia misma de la humanidad, pero esa tenue lluvia que se cree dueña del mundo la hace discrepar con los poderes fácticos de la naturaleza y enfrentarse resaltador en mano, a la sombra de una tienda de cachivaches, contra la maquinaria total del consumismo y esgrime heroica su plástica y esclavizante tarjeta de crédito.

    1. Gracias, José. Eres muy amable. Así es, esas situaciones que para algunos pueden pasar desapercibidas para muchos son la tragedia de todos los días.

  2. Esclavos de necesidades creadas, que generan a todo vecino ansiedad y esa enfermedad de estos tiempos y tan de nuestra sociedad consumista: la frustración.
    Relato ameno y muy agudo que con una historia cotidiana describe muy acertadamente de aquello que inevitablemente nos hace vulnerables. Enhorabuena Paola

  3. Gracias, Melo. Muy amable. Tienes toda la razón al decir que la frustración enferma a nuestra sociedad. Nos sentimos frustrados al no lograr nuestras expectativas, pero también porque cada vez nos imponemos nuevos estándares que nos encierran en un laberinto de falsedad y decepción.

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